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“Mare nostrum” en Infanta Elena

22 Feb

Aprovechando el tirón de los temas-denuncia por las consecuencias de las recientes lluvias en Sevilla, creo que ha llegado el momento de centrarnos en el Parque Infanta Elena, corazón verde de nuestro barrio, refugio de paz -a veces- si los que van en moto nos dejan, zona para el ocio familiar, para caminar, para correr, para saltar… y para nadar. Si ya sé que muchos pensarán “Cuando llueve se forman charcos, es normal, no sé porqué tanta alarma”. Claro un charco es algo normal, lo que no es normal es observar grandes extensiones totalmente inundadas. ¿Alguien ha visitado las marismas de Doñana? Porque creo que nada tiene que envidiar nuestro barrio. Creo que a este paso deberían instalar un equipo de salvamento marítimo, o al menos un socorrista, por si alguien acaba en el agua.

Un poco de historia en el asunto: Desde su inauguración en 1999, el Parque Infanta Elena goza de gran popularidad entre los vecinos. El proyecto del parque nace con el objetivo de dar uso a la gran arboleda que se extendía desde la S -30 a Instituto V Centenario. La idea, según la web del ayuntamiento, era crear el mayor parque de Sevilla de estética similar al Parque del Alamillo sin modificar las especies vegetales ya existentes. Querían dar un aspecto más “natural” integrando diferentes elementos en el entorno como su laguna central – que es la única que debería existir- , el centro de recepción -con su característico estilo de montículo de césped- y diversos senderos de grava que serpentean por el recinto. Financiado en un 70 % por la UE y en un 30% por parte del Ayuntamiento el coste total fue de 304 millones de pesetas. La ejecución del proyecto, por cierto, coincidió con la alcaldía de Soledad Becerril del PP 1995-99 que gobernó en coalición con PA. En 1999 ganaría las municipales Alfredo S. Monteseirín del PSOE en coalición con el PA.

Tras la inauguración, los problemas no tardaron en aparecer: vandalismo al mobiliario público, inseguridad materializada en forma de robos y violencia, falta de alumbrado y falta de drenaje. Este post va de este último punto aunque es muy posible que en el futuro le dediquemos un poco de atención a los otros aspectos.

El problema de las inundaciones no es nuevo en el parque.  La solución ofrecida hasta el momento ha sido la más barata y la más simple: parchear aquí y allá sobre elevando los caminos para así colocarlos por encima de la zona inundable. Esto ha funcionado hasta ahora porque en Sevilla no suele llover demasiado. Pero este invierno ha ocurrido lo inesperado: Lluvias han sido constantes y abundantes. La demagogia política automáticamente saldrá en su defensa justificándose alegando que no podrían haber hecho nada, que al llover tanto era natural. Bueno pues creo que hablo en nombre de muchos usuarios diarios del parque cuando creo que de haber contado con un sistema eficiente de canalizaciones y desagües, el agua no se habría acumulado de esa manera. No, vecinos no. Esto no se debe tolerar puesto que se ha pagado mucho dinero de los contribuyentes como para que ahora los que estén al frente del Ayuntamiento no se preocupen por mantener las infraestructuras ya creadas.

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1 comentario

Publicado por Benjamín Núñez en Infanta Elena, Parques y Jardines

 

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Deja un comentario

 
 
  1. Juan

    22 Abril, 2010 at 18:11

    Sin necesidad de las lluvias de este invierno, hay zonas del parque que se inundan con extrema facilidad. Por ejemplo, el sendero que discurre entre la puertas que se abren frente a las calles Ulises y Hermenegildo Casas Jiménez. Llevo años corriendo por el parque, y cuando caen cuatro gotas, pasar por ese tramo anegado es imposible, salvo que a uno le guste el atletismo extremo.